LIBERTAD INTERIOR

Vivimos en la época de la gran exaltación de la libertad y del respeto y siento tener que contradecir a la mayoría, pero lo que yo percibo es que esta es la época de los complejos y los respetos humanos: hoy día nos avergonzamos de ser buenos y rectos. En la época de la desinhibición total y de la desvergüenza… ser bueno nos da vergüenza ¡qué absurdos somos!magazine-unlock-05-2.3.836-_105ed4000669442b95e487cf4d285870.jpg

Nunca se ha hablado tanto de libertad como ahora y quizás nunca se ha pisado tanto como en estos momentos, y no me refiero a las libertades en general, sino principalmente a la libertad interior. Los derechos y las libertades que se deben a los individuos y que la sociedad tiene que tratar de cuidar y garantizar son importantes, sin duda, pero no son los más vulnerados ni los que más me preocupan… yo me pregunto si hay alguien que haya apostado por luchar por esa libertad íntima que es la que de verdad nos hace personas.

Esa libertad es, sin duda, la más difícil de conquistar y la única verdadera, y la que menos presente tenemos. La libertad que nos garantice el ejercicio libre -valga la redundancia- de aquello que nuestra conciencia nos dicta… ¡qué difícil es esto! Es muy complicado, porque la fidelidad a la propia conciencia aes un valor que no vende… y por eso no se cuida, ni se lucha por ello. Por eso es más fácil “educar” de modo que se adormezcan las conciencias, aunque hemos llegado a un punto en que las conciencias están ya anestesiadas.

Lo que me preocupa es que, cada vez con más frecuencia, me encuentro personas inteligentes, profundas, con gran capacidad para pensar y deseosas de obrar el bien, pero paralizadas por una serie de inseguridades y complejos que arruinan todo eso buenísimo que llevan dentro de sí. ¿Complejos? ¡Sí! Parece como si los que hubiéramos hecho una opción por la bondad y otra serie de valores asociados, fuésemos ciudadanos de segunda o algo así…

magazine-unlock-05-2.3.808-_f3b5b0e1aa044e188a33197b05d0f3c6.jpgNingún complejo es bueno, eso está claro, pero el peor y más perverso de todos es el de avergonzarnos de la bondad y la coherencia. Es tristísimo que nos empeñemos en camuflar y disimular lo que nuestra buena conciencia nos pide porque nos avergoncemos de declarar y afirmar públicamente nuestra opción por determinados valores.

¿Por qué vivir hipotecando nuestra conciencia y nuestras convicciones más íntimas y profundas a la cobardía de no ser capaces de desentendernos del “qué dirán” y “qué pensarán”? ¿hasta cuándo vamos a seguir así?

Os propongo una apuesta sincera por la libertad interior y la coherencia y tomarnos un tiempo para ponernos ante nuestra propia conciencia y orientar nuestra vida en el modo y manera que consideremos mejor y luego ya… una vez tomada una decisión, ser coherentes y no avergonzarnos de ser lo que hemos decidido ser. ¡Vivir nuestra opción sin complejos! Respetando a todos, eso por supuesto, sin atropellar a nadie, pero tampoco avergonzándonos y traicionando nuestra conciencia y nuestra opción de vida.

 

Un comentario en “LIBERTAD INTERIOR

  1. ¡Alabado sea Jesuscristo! Madre Olga Maria. Desde San Felipe, Chile; cuanto razón tiene al decir que nos avergonzamos, por vivir a diario siendo honesto, fiel a los valores que nuestros padres, nos enseñaron. Pienso que nos esclavizamos tambien, por ser esclavos del tiempo, como si nos faltara horas en nuestro reloj. Detengamosno para poder mirarnos y guardar ese silencio que nos habla.
    Un abrazo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s