Disponiéndonos para la Ofrenda

Por este acto de ofrenda, el ser es tomado verdaderamente en sus profundidades y comienza -¡atención!- la verdadera vida espiritual. Hasta ese momento hemos sido aprendices, hemos hecho pinitos, conatos, intentos… pero la verdadera vida espiritual comienza cuando el Espíritu, el Espíritu del Amor se apropia de la vida. Entonces es vida espiritual ya no es vida mía, carnal, material… es vida espiritual porque es el Espíritu el que se adueña de la vida. Y el hecho de que el Espíritu se adueñe de la vida significa -esa palabra que nos impresiona y que tiene unas connotaciones muy raras- que nuestra vida es mística, porque místico es todo lo del Espíritu.

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Una vida espiritual como esta que siempre el Espíritu tiene la iniciativa. Esto es precioso pero -sobre todo- es verdad. Es lo más grande y es verdad. Lo mismo que yo estoy bautizada y por mi bautismo sé que soy templo vivo de la Trinidad, por la ofrenda soy posesión pura y auténtica del Amor.

Vamos a ver: yo sé que estoy bautizada, por supuesto no me acuerdo de lo que pasó el día me bauticé, pero yo sé que estoy bautizada y en virtud de ese sacramento soy hija de Dios y templo de Dios. Pero lo sé porque lo creo, no porque lo sienta. Pues de la misma manera, en el momento en que yo hago esta ofrenda, sé -porque lo creo- que el amor de Dios es quien mueve mi vida, quien se ha apropiado de mi vida.

Sin el deseo sobrenatural y sincero de amar a Dios, la invitación a entregarse se encontraría sin objeto y nos conduciría a la pereza, a la desgana. Sin una fe absoluta y total en el amor, esta invitación sería vana. Pero estas condiciones pueden darse en el alma de los principiantes, en un gran pecador o en un alma aún muy imperfecta llena de faltas, de tentaciones, y expuesta a caídas graves.

“No tienen necesidad de médico los sanos sino los enfermos”. Jesús no ha venido a buscar a los justos, a los santos, sino a los pecadores, a las ovejas descarriadas. Esta ofrenda no es para los que van viento en popa a toda vela y están en lo más alto de la vida espiritual. No: es para los pobrecillos IMG-20180603-WA0442.jpgque no acabamos de arrancar.

Y como no acabamos de arrancar, necesitamos un motor extra, a ver si ya con eso… salimos del atolladero. Y el turbo del motor es la ofrenda, que no es para gente estupenda, sino para los pequeños, para los pobres, para los que no pueden. Porque no nos estamos ofreciendo al Amor Omnipotente de Dios -que también- ni a la Santidad infinita de Dios… nos estamos ofreciendo al Amor Misericordioso de Dios.

El Amor Misericordioso de Dios es el amor que Él da a sus pobres. La palabra misericordia, misericordioso, viene de ahí, del latín: miseris cor dare, miseris a los pobres, cor corazón, y dare es el infinitivo del verbo dar: dar el corazón a los pobres.

Y a ese amor nos ofrecemos, al amor que Dios da a sus pobres más pobres, con lo cual -iba a decir- es mejor ofrecerse siendo pobre que siendo estupendo, porque tienes más capacidad de recibir y más capacidad de misericordia siendo un desastre, que si te va muy bien y todo lo haces estupendamente. Te va a dar mucho más porque tienes más agujeros, porque tienes más grietas y cala más, cae mejor el amor misericordioso. Entonces es cuando llegamos a una gran pregunta, porque cuando llegas aquí te encuentras a un montón de gente que busca como escabullirse:

– Eso no es para mí, yo no estoy preparada…

– Quien te ha dicho que hay que estar preparada. ¿Qué preparación quieres?

Entonces surge la pregunta:

– ¿Qué hace falta para hacer este ofrecimiento?

Yo contestaría: pues ser una birria y entonces lo tienes todo. ¡Perfecto! Entonces adelante. Si eres estupenda y va todo “guay” y ya estás muy adelantada en la virtud y lo tienes todo bajo control… pues no mucho… porque ya… como que no necesitas su misericordia.

El único requisito necesario es tener un deseo sincerísimo de amar a Jesús, y de ser amada por Él y la profunda convicción, profunda, profundísima convicción, de tu radical impotencia, de no poder nada. En el punto y hora de que estás convencida de eso, ya está todo preparado, no hace falta más, no hay más requisitos, ni hay que rellenar formularios. Hay que creer.IMG-20180602-WA0150.jpg

A una novicia que le decía que necesitaba una preparación más larga y compleja para un acto tan importante Teresita le contesta: “Sí, es verdad, este acto es más importante de lo que podemos imaginarnos, pero ¿sabes cuál es la única preparación que Dios nuestro Señor pide de nosotros? Reconocer humildemente nuestra indignidad”.

Que es demasiado para nosotros y que no podemos nada. Y puesto que Él te concede esta gracia, puesto que estás diciendo no estar preparada, pues… ¡hala! ¡a por ella! Entrégate a Él sin el menor temor. Porque el temor, como siempre, nos paraliza.

Si tú me estás diciendo que no te puedes entregar al amor, que no puedes hacer la ofrenda porque no estás preparada, es señal de que ya lo estás. El día que andes diciendo: “Ya está todo preparado, ya lo tengo todo en orden, vamos a hacer la ofrenda”, mal día. Déjalo para otro día en que te sientas una birria. Será el día indicado.

Es el día en que no puedas con tu vida y que estás convencida de que no vales para nada. Ese es el día del amor misericordioso de Dios. Las almas que Teresita entrega al amor misericordioso son almas que poseen el conocimiento profundo de su pobreza. Son almas sedientas, tremendamente sedientas de amor y profundamente conocedoras de su pobreza. Son las dos cosas que a Jesús le dan campo libre para obrar maravillas.

Esta visión que a veces podría hacer frenar nuestro deseo es precisamente la condición misma a la ofrenda al amor misericordioso. Todos aquellos que dicen “yo no puedo” “yo no valgo”… son los que están preparados para ello, son los llamados a ello.

3 comentarios en “Disponiéndonos para la Ofrenda

  1. Yo no sé cómo llamarlo,lo único que sé,es que cada día quiero más.Esto viene desde conocí a Las Samaritanas.Vivia en mi mundo de: La Misa,alguna reunión que otra,colaborando con la parroquia ,no se, de poco a poco.Pero a partir de conocerlas,quiero más y más.Leo todo lo que escribe,las salidas que hacen,vídeos , fotos,los libros,las celebraciones en Valdedios,el otro día en Viana, sobre todo compartir con Las Hermanas y escucharla Madre.Gracias.Un abrazo.❤️❤️❤️❤️

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  2. Gracias Madre Olga, sigo sus escritos y sus audios en silencio, me ayudan a meditar y a preparar también la adoración al Santisimo. Muchisimas gracias al Señor por ponernos a tantas personas que nos enriquecen y guían.

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  3. Buen dia madre Olga María.He quedado sorprendida por lo que he leido .Estaba equivocada al pensar que al estar bien preparada ya esta bien ,gran error mio.Quiero entender ante todo que lo mas importante es ser humilde y pedirle a Dios con todo el corazón que me ayude a ser mejor.

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