Maestra de almas sencillas

Teresita dice: “Las almas sencillas…” Partimos de la base de que ella es maestra para las almas sencillas, para las almas grandes titánicas, heroicas… están santa Teresa, san Juan de la Cruz, san Juan de Ávila… están otros maestros espirituales. Ella es maestra de almas sencillas y pequeñas, y parte de la base de que las almas sencillas no necesitan medios complicados.Acantilados-de-Moher-irlanda-aves-fauna--a

Empieza por dejar de lado todo lo que presiente que puede ser inquietud, reprensión, agobio, malestar, complicación. Huye de todo eso porque su camino es sencillo y sus medios son sencillos también. Cuando digo sencillo quiero decir simple y simple no quiere decir sin importancia, sino simplemente significa no complicado, no raro, no retorcido. A veces entendemos que lo valioso es lo complicado, lo raro, lo retorcido, lo que no hay quien lo entienda: “Eso debe de valer muchísimo” y lo que es simple, sencillo y llano no vale para nada. Pues no: Dios es simple, no es complejo, y de hecho Dios, cuando se acerca a nosotros, nos des-complica. ¿Por qué? Por lo que nos está diciendo Teresa: nos da la libertad de su Espíritu y nos quita un montón de historias y de artificios, y nos va simplificando hasta la sencillez total, la paz total, la armonía total.

Cuando Él nos dice que nos hagamos como niños… pensemos que los niños son simples, no conocen la doblez, el artificio, no saben de “quedar bien”. No. Y Jesús fue así: Jesús fue simple, fue transparente. Todo lo que enturbia, todo lo que agobia Teresita lo rechaza; pero en todos los terrenos: lo mismo en la unión con Dios, que en la oración, en la búsqueda de la perfección y aún en la misma mortificación.

El camino que Teresa nos muestra es un camino sencillo, por eso está al alcance de todo el mundo y aquí no vale decir: “Yo no puedo con esto, Dios no me puede pedir a mí esto, no me puede llevar a mí por ese camino”. Por este camino puede ir todo el mundo. No hay excusa ya para no llegar a la unión con Dios.magazine-unlock-05-2.3.822-_ad71c77848b844c9820e748c16251f2c.jpg

Hasta que Teresita apareció podíamos escudarnos en: “Es que… mira: la talla de los grandes místicos, la talla de una santa Teresa, la talla de un san Juan de la Cruz, yo es que soy incapaz. Si yo soy una pobre cosa, una pobrecita mujer que no llego”. Ahora ya nadie tiene excusa para no responder a la llamada de Dios a la santidad. Porque ella llega a la perfección por un camino diferente, que es lo que vamos a demostrar: llega exactamente a la misma unión transformante que alcanzaron santa Teresa san Juan de la Cruz.

Santa Teresa con sus Moradas y san Juan de la Cruz subiendo su Monte. Teresita, por su caminito, llega a la misma unión transformante… luego ya nadie tiene excusa para decir: “Eso no es para mí”. Esto es para todos. El que no va es porque no quiere. Las cosas claras: no hay más cera que la que arde. Quien no es santo es porque no se pone a ello. Eso sí: es un camino sencillo, pero no es para vagos.

Uno de los problemas graves de la vida espiritual es que somos vagos y todo lo que nos supone un esfuerzo, aunque sea mínimo, decimos que lo haga otro o que sí: que un día de estos… pero hoy no. Y eso ella, con toda la sencillez con la que habla, es transparente y lo denuncia con claridad. Ella llama a las cosas por su nombre.

Teresa muestra a Dios y nos hace correr hacia Él sin dejar que nos detengamos en los medios.

Dios es nuestro Fin, nuestro Todo, nuestra Meta, Aquel hacia quien vamos, hacia quien caminamos. Y todo lo demás que hacemos, de ejercicios piadosos, oraciones, mortificaciones… -todo lo que queráis- son meros medios.

No debemos quedarnos anclados en ellos… Incluso se puede prescindir de todos si Dios nos lleva de otra manera. Eso fue lo que ella comprendió, y por eso Dios le mostró un camino nuevo. Ella prescindió de muchas cosas que hacían otras almas que no eran acordes al estilo de su caminito. Dios solo es nuestro fin, nuestro Todo, y los medios no tienen valor ni importancia sino en la medida en que son queridos por Dios para alcanzar el fin. De los medios nos servimos, en ellos nos apoyamos, y en el momento que no nos sirven los dejamos de lado y no pasa nada.

Tú vas a Dios, Dios es tu meta y por el camino sírvete de todos los medios que te impulsen hacia delante; pero que de verdad te impulsen hacia delante, no que te hagan quedarte en el camino tranquilamente descansando o contemplando el horizonte. Son medios para avanzar hacia Dios. Y todo aquel que no avanza… retrocede. Quedarse quieto es retroceder. Si un medio concreto no te impulsa hacia adelante, tíralo, porque te está estorbando.

Teresita no deja posibilidad de medias tintas. Ella es muy evangélica: “El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.” Quedarse parado es quedarse para atrás, porque estás perdiendo el tiempo. Hay que avanzar, avanzar, y todos los medios nos tienen que empujar hacia delante.

Cuentan de una novicia que se lamentaba de no saber orar y dirigir su voluntad hacia Dios y de no saber decirle nada de lo que querría. Esto es una queja común: “Si total… estoy en el coro haciendo de banco, de mueble…; no sé rezar, estoy perdiendo el tiempo, esto no va…”, y nos quejamos, protestamos, nos agobiamos, preguntamos qué hay que hacer, cómo tengo que recogerme, como tengo que llevar mi corazón hacia Dios.

No existe un manual, no hay un método concreto de amar a Dios. Se ama… amando, ¡en gerundio!18921972_1309856665779994_2292152295532710352_n

Así, un método concreto… yo no lo conozco. Me imagino que cada uno tiene que amar a la medida de su propio corazón. Yo intento hacerlo a la medida del mío, pero así, un manual de cómo se ama a Dios no conozco, ni me pienso poner a escribirlo, porque no tengo ni idea. Y esta novicia pues… protestaba de esto. Se quejaba de que así no podía ella avanzar en la vida espiritual. Estaba muy desanimada. Y Teresita le contesta: “Todo esto que pides y que pretendes no es necesario para un alma entregada del todo al Señor. Es bueno recoger el espíritu, pero apaciblemente, suavemente, porque lo violento no glorifica a Dios.”

Es decir, si ese mismo deseo de Dios te está crispando y estás atacada de los nervios porque no rezas como a ti te parece que tienes que rezar, porque no amas a Dios como a ti te parece que le tienes que amar, eso ya… no es de Dios, eso es tuyo, de tu cosecha. Porque Dios está tan tranquilo y se conforma con que le ames como puedas y te recojas como puedas y reces como puedas. Ya cuenta El con que eres muy pequeña.

La que te crispas y te pones así porque quieres hacerlo no sé cómo te parece a ti que tiene que ser, y no lo logras, eres tú, tú sola. No es Dios quien tiene la culpa. Bueno… aprovecho para apuntar Dios nunca tiene la culpa de nuestros follones, eso para empezar. Cuando llegamos a situaciones de este tipo somos nosotros los que las generamos, eso no es de Dios. Y Teresita dice: “lo violento, lo que crispa, no es de Dios, no glorifica a Dios”, ni viene de Él ni a Él le da gloria. Eso no es el camino, no es de Dios.

Ya adivina Él todos los hermosos pensamientos y fórmulas y actos de amor que le querríamos dar, ggggkdy Él se contenta con nuestro deseo, no pide más. Somos nosotros los que pedimos más, y como somos muy exigentes, hacemos a Dios tan mezquino como somos nosotros. Como yo querría que todo fuera perfecto, pienso que Dios quiere las cosas como yo las quiero y que Él las piensa como yo las pienso. Y, ¡menos mal!, Dios no es como nosotros. El es un Padre amoroso y tierno, perfectamente consciente de que no podemos nada, de que somos unas criaturillas inútiles, incapaces de todo, y nos quiere así, a pesar de todo. Dios no nos pide cosas grandes, porque sabe que no podemos. Lo único que nos pide es fe, y voluntad y querer. La fe sí. La fe tiene que ser inquebrantable, y el deseo de Él, el querer. El resto de la película nos la montamos nosotras. Dios no suele pedir cosas raras.

4 comentarios en “Maestra de almas sencillas

  1. Pues si.Muchas veces creemos que ser santo va por hacer cosas complicadas y no es asi. Estoy de acuerdo aunque a veces somos tan torpes que se nos olvida .Gracias por recordarlo M Olga.
    Dios la bendiga.

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  2. Muchas gracias….por sus palabras,me hicieron reflexionar . …cuantas cosas dejar de lado que me lastiman y saber que el Señor esta a mi lado .Gracias

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  3. Buenas tardes Madre Olga María. Recibe de mi parte un cordial saludo. Si en relación a tu artículo es verdad que siempre queremos ser el protagonista y cuesta trabajo el hacer lo sencillo pues pienso que no tiene valor. Pero al leerte creo que lo sencillo es lo que mas agrada a Dios.

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