Viene Aquel que nos da Fuerza

Miércoles de la Segunda Semana de Adviento

  • Is 40, 25-31: El Señor da fuerza al cansado
  • Sal 102: Bendice, alma mía, al Señor
  • Mt 11, 28-30: Venid a Mí todos los que estáis cansados.

Reflexión: ¡Sí! Vayamos hacia Aquel que viene. Caminemos hacia Aquel que viene para aliviarnos y hacernos descansar.

Viene a inaugurar un tiempo nuevo: por eso habla de un yugo diferente, de un mandato diferente. Es un yugo suave, llevadero, ligero… es el yugo de su amor, de su bondad, de su misericordia. Estar bajo el yugo de alguien significa estar bajo su mandato, bajo su dominio… No admitamos ningún otro yugo, sino solo el de Jesús.

Sometámonos libremente al dominio de su amor, a Aquel que no ignora nuestra causa, que “es eterno y creó los confines del orbe”. Él es nuestra Fuerza y llega a nosotros bajo la apariencia frágil de un Recién Nacido…

Pero no nos engañemos: en la Carne tierna de ese Recién Nacido viene oculta la omnipotencia del Dios perdonador: “Él perdona todas tus culpas, cura tus enfermedades…” y en ese Niño pequeño nos “colma de gracia y de ternura”.

¡Qué bueno es Dios, que “no nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga según nuestras culpas”, sino que se inclina, nos da fuerza y nos llama por nuestro nombre! Nos entrega el Remedio a nuestro mal y nuestra aflicción: nos da su amor y su ternura hechas Carne.

El Padre nos entrega la Salud verdadera: su Amor redentor hecho Hombre, con un Corazón de Hombre, que es Corazón de Dios en el que podamos refugiarnos y descansar. Y ese Corazón ya está latiendo… ¡viene hacia nosotros en el seno de una Virgen! Esa es la alegría esperanzada del Adviento: que ya llega la Salud verdadera.

En este clima del Adviento, en el que llamamos continuamente al Señor: “¡Ven, Señor Jesús!”, se invierten los papeles y es Él el que nos llama a acudir a su Corazón: “¡Venid a  Mí! ¡Venid!” Vayamos hacia Aquel que viene y nos ofrece sus Entrañas de carne para descansar. Solo en Él hallaremos nuestro descanso.

Oración: Señor, llámame más fuerte en este Adviento par ir a tu encuentro y aprender a descansar en Ti. Gracias por llamarme a ir a Ti y por traerme la Fuerza en la Ternura y Descanso en tu Corazón.

2 comentarios en “Viene Aquel que nos da Fuerza

  1. Maravilloso vivir bajo el yugo de Jesús, bajo el dominio del amor, el nos ofrece una carga a nuestra a medida, ¡así es nuestro Dios !,
    ¡ siempre compasivo ! nunca nos carga sin ser El mismo nuestra fuerza.

    Durante este Adviento he intensificado ofrecer pequeños sacrificios, todo lo que en el día me cuesta hacer o sobrellevar, se lo ofrezco a El, y es impresionante el gozo interior que experimento, es la recompensa que El me envía por cada acto de amor entregado a El….. bueno, esto hay que vivirlo para poder comprenderlo mejor, una no siempre es buena traductora de estas experiencias maravillosas que se hacen en lo secreto, en lo ordinario del día, pero os digo todo lo realizado por amor a Jesús redunda para bien de nuestra alma, y para quienes uno lo ofrece.

    Gracias, gracias, Madre Olga María por enviarnos día a día una nueva luz en cada una de las reflexiones.

    Reciba un gran abrazo y mi humilde oración
    Su agradecida
    M.Eliana

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