¿SOY FELIZ? ¡HE DECIDIDO SER FELIZ!

Contínuamente me encuentro con personas que se acercan a Valdediós con la lógica curiosidad de conocernos y lo que les sorprende es la alegría y la sonrisa de las hermanas.

El otro día una señora me dijo: “¡Qué envidia me dais…! ¡Qué suerte teneis de ser tan felices!” Le sonreí y no le contesté nada, pero aquellas palabras me chirriaron y me hicieron pensar acerca del planteamiento vital de algunas personas… la felicidad, como la alegría, la bondad y el amor, no son una cuestión de suerte o de genética. ¡No! Son actitudes que uno deliberadamente adopta en la vida. Yo, ante una situación difícil, la que sea -cada uno que se ponga delante de la que le ha tocado vivir- llámese cáncer, deshaucio, la muerte de un hijo, traición y calumnia… decido ser feliz o no serlo. Así de sencillo.

nombres-de-ninas-¿Cómo? ¿Me estás diciendo que ser feliz depende de mí y no de la suerte que tenga en la vida? ¿Cómo puede uno ser feliz si todo le sale mal?

-Pues sí, lo afirmo: para empezar eso de la suerte y el azar… en mi diccionario vital no existen. Yo soy cristiana y creo en la Providencia, no en la suerte, ni en la fortuna, ni en nada de eso. La felicidad no depende de las circunstancias de mi vida, sino de cómo las afronto yo, en qué disposición estoy para vivir. Y yo he decidido que, pase lo que pase en mi vida, voy a ser feliz. Quiero ser feliz, puedo ser feliz y escojo y decido serlo. Porque además… tengo todos los “ingredientes” para serlo: tengo fe en Dios, que no defrauda jamás y un montón de amor que me rodea por todas partes.

No soy una ilusa y no todo en mi vida ha sido fácil, ni ha venido rodado. He tenido que luchar y sigo luchando por mis ideales, por hacer creíble y real el Evangelio, por mi vocación y por lo que considero verdaderamente importante. Y desde esa lucha y ese esfuerzo por ser coherente con los principios por los que quiero regir mi vida soy muy feliz y me siento plena y realizada como persona y como mujer. Soy muy FELIZ, inmensamente FELIZ, porque ante mi vida, tal y como va transcurriendo con sus luces y sus sombras, he decidido seguir siendo FELIZ. No sé si estoy logrando transmitiros la idea que llevo en mi corazón: tomad la decisión de ser felices y sedlo. No renunciéis a la felicidad, porque el sufrimiento y las dificultades no son incompatibles con ella; son parte de la vida, de la realidad de este mundo y nunca pueden ser obstáculos para ser felices. Al revés: servíos de todo eso para que aflore lo mejor y más noble de vosotros mismos y también para gozar del amor y el apoyo de las personas que están a vuestro lado y que os quieren.

Tengo la experiencia personal de encontrarme en situaciones complicadas, de mucho dolor y sufrimiento, y de pronto descubrir en las personas que habitualmente están a mi alrededor toneladas de apoyo y cariño a chorros. Personas que están ahí habitualmente y en las que casi no había reparado y esa circunstancia adversa me las descubre en toda su grandeza humana, en su ayuda, en su cercanía, en su cariño y apoyo incondicionales… ¿no os ha sucedido nunca? A mí sí, y en más de una ocasión, y la alegría de ese descubrimiento convierte la circunstancia adversa en fuente de felicidad.wp-1476008738651.jpg

Con esto intento aclarar que estamos muy equivocados cuando contraponemos dolor y sufrimiento a la felicidad. Eso es absolutamente falso. La felicidad está muy por encima del gozo y del dolor, como os he dicho más arriba. La felicidad no es un estado de ánimo, es una opción libre frente a la vida que es como es… La felicidad es vivir cada minuto con pasión y con plenitud, saboreando cada instante sabiendo que no va a volver y sacándole todo el jugo y el mejor sabor: porque cada minuto que no empleamos en amar y en hacer el mayor bien posible a nuestro alrededor es tiempo perdido, son ocasiones malgastadas de felicidad. Os brindo unas palabras de un santo que corroboran lo que vengo diciendo, para que las rumieis esta semana: “Lo que se necesita para conseguir la felicidad no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado”

5 comentarios en “¿SOY FELIZ? ¡HE DECIDIDO SER FELIZ!

  1. Si tiene razón la vida no es es cuestión de suerte admiro a las religiosas por dejar todo por un ser supremo esa entrega día a día ,pensamos que no hay alegría en ellas yo trabajo con religiosas son seres humanos comunes que ríen,lloran se enojan. En mi experiencia personal cuanto he aprendido con ellas es una bendición tener amigas que te enseñen a amar al Padre al Hijo y al Espíritu Santo me encanta sus videos por YouTube madre Olga Maria

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  2. Me encanta sus videos en YouTube yo trabajo con religiosas y admiro esa entrega y ese amor en cada actividad realizada la alegría aun con la tristeza por dentro dejar todo por Jesús mujeres reales que ríen, lloran con virtudes y defectos es una bendición para mi trabajar con personas que te traten de llevarte por el camino del bien

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