Dad al César lo que es del César…

“Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.” (Mt 22, 21)

Cuando vienen a Jesús a preguntarle, como siempre para comprometerle, para pillarle a traición, Jesús no rehúye la contestación, sino que pide una moneda. Y esa moneda -como en cualquier moneda de cualquier momento de la historia- hay una serie de grabados. En aquella moneda romana estaba grabada la efigie del emperador, la efigie del Cesar. Y Jesús pregunta:images-6.jpeg “¿De quién es esa efigie?” “Del Cesar.” “¡Bien! Pues dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.”

Además de una respuesta sabia e incontestable, hay una enseñanza profunda y bellísima en esa respuesta de Jesús. En aquella moneda, que quizás sería de oro, estaba grabada la efigie del Cesar. Luego el Cesar tenía derecho al tributo que se pagaba con esa moneda, con ese oro.

Nosotros estamos creados a la imagen y semejanza de Dios
y en nosotros está grabada la efigie de Dios, el Rostro de Dios. Luego sólo Dios tiene derecho a que le entreguemos nuestro interior, nuestra conciencia, nuestra alma. ¡Solo Él tiene ese derecho y nadie más!

Los bienes materiales, las cosas que pasan y que son de este mundo, son para el Cesar. Pero lo que no pasa, lo que es imperecedero, lo que es eterno, que es nuestra alma y que lleva grabada la efigie de Dios, no se puede dilapidar, ni malgastar, ni traficar con ella. tumblr_nowwjwtff51u7h89to1_500.jpgSólo Dios es el Dueño, sólo Dios es digno de ella, de esa alma, y sólo a Él le podemos rendir ese tributo: el tributo de nuestra conciencia limpia y sincera, sin ensuciarla jamás.

Y dice San Agustín: “Si el Cesar tiene derecho a exigir su tributo, lo que es suyo, ¿no tiene Dios derecho a exigir lo que le pertenece, lo que ha creado a su imagen?”

Nosotros somos el tesoro de Dios, él nos considera así, Él nos ama así. Y no tenemos derecho a dilapidar nuestra interioridad, nuestro ser espiritual en tonterías, en banalidades, en cosas intranscendentes, mucho menos traficar o jugar con lo que es tan sagrado.

“Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.”

Un comentario en “Dad al César lo que es del César…

  1. Que texto tan hermoso, dice la verdad, nunca lo he llegado a entender, y NM Olga, lo ha explicado muy bien, le pido a Dios, que yo pueda entregarle, mi consciencia, mi alma, todo mi ser, pues me ha creado, a su imagen y semejanza, Èl hace lo que quiere conmigo, pertenezco a Dios.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s