{"id":9063,"date":"2016-12-14T18:15:45","date_gmt":"2016-12-14T18:15:45","guid":{"rendered":"https:\/\/madreolgamaria.com\/?p=9063"},"modified":"2016-12-14T18:15:45","modified_gmt":"2016-12-14T18:15:45","slug":"con-misericordia-eterna-te-quiero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/madreolgamaria.com\/?p=9063","title":{"rendered":"Con misericordia eterna te quiero"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Jueves de la Tercera Semana de Adviento<\/em><\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><em>Is 54, 1-10: Te vuelve a llamar el Se\u00f1or como a una mujer abandonada.<\/em><\/li>\n<li><em>Sal 29: Te ensalzar\u00e9, Se\u00f1or, porque me has librado.<\/em><\/li>\n<li><em>Lc 7, 24-30: Juan es el mensajero que prepara el camino ante el Se\u00f1or.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><u>Reflexi\u00f3n<\/u>: No se cansa Dios de llamarnos a <u>\u00c9l<\/u>. Todo el Adviento es una llamada a <u>\u00c9l<\/u>, a la conversi\u00f3n, a establecernos en su Regazo. As\u00ed es como en el final de una gestaci\u00f3n se hace m\u00e1s evidente el instinto maternal de la mujer, que ya cuenta los d\u00edas para ser madre y ver el rostro de su hijo y abrazarlo, de la misma manera al finalizar el Adviento queda <em>\u201cdescaradamente\u201d<\/em> de manifiesto la paternidad de Dios, que Dios es \u2013por encima de ninguna otra cosa- PADRE.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Padre, Padrazo, que nos llama a S\u00ed mismo, a tomar conciencia de nuestra filiaci\u00f3n y a gozarla y disfrutarla. La lectura del profeta Isa\u00edas es un canto jubiloso y una invitaci\u00f3n de regreso al Hogar paterno con el gozo que eso implica: <em>\u201cAl\u00e9grate\u2026\u201d \u201cRompe a cantar de j\u00fabilo\u2026\u201d<\/em> y af\u00e9rrate al Se\u00f1or. No hay alegr\u00eda mayor que escuchar decir a Dios: <em>\u201ccon misericordia eterna te quiero\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Estamos viviendo la hora de la ternura y la misericordia de Dios, el tiempo de la consolaci\u00f3n, de la piedad y la compasi\u00f3n del Eterno, por eso es momento de <em>\u201censanchar el espacio de tu tienda, desplegar sin miedo tus lonas, alargar tus cuerdas, hincar bien tus estacas\u2026\u201d<\/em> Es la hora de la gracia, del regalo, del don\u2026 es la hora de abrir el coraz\u00f3n, de ensanchar el alma y \u2013de una vez por todas- <em>\u201cacampar\u201d<\/em> en Dios. Establecerme en su amor, en su bondad, en su misericordia, y ser feliz.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esto es sencillo cuando escuchamos al Se\u00f1or afirmar: <em>\u201caunque se retiren los montes y vacilen las colinas, no se retirar\u00e1 de ti mi misericordia, ni mi alianza de paz vacilar\u00e1\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Jes\u00fas que llega es la Misericordia de Dios y su Alianza de paz, y <u>\u00c9l<\/u> no vacilar\u00e1. En la Carne del Verbo que est\u00e1 a punto de nacer, Dios hace Alianza <em>\u201cnueva y eterna\u201d<\/em> con la humanidad. \u00a1Gloria a Dios por su bondad y condescendencia!<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><u>Oraci\u00f3n<\/u>: Se\u00f1or, no permitas que me distraiga de Ti y me disperse en tonter\u00edas. Conc\u00e9deme la gracia de fijar en Ti mis deseos y mis anhelos, y ens\u00e9\u00f1ame a <em>\u201censanchar el espacio de mi tienda\u201d<\/em> para acogerte; a <em>\u201cdesplegar sin miedo mis lonas\u201d,<\/em> para dar lo mejor de m\u00ed; a <em>\u201calargar mis cuerdas\u201d<\/em> para que tu amor llegue a todos; y a <em>\u201chincar bien mis estacas\u201d <\/em>en tu Coraz\u00f3n, que es la tierra bendita en la que estoy llamada a vivir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueves de la Tercera Semana de Adviento Is 54, 1-10: Te vuelve a llamar el Se\u00f1or como a una mujer abandonada. Sal 29: Te ensalzar\u00e9, Se\u00f1or, porque me has librado. Lc 7, 24-30: Juan es el mensajero que prepara el camino ante el Se\u00f1or. &nbsp; Reflexi\u00f3n: No se cansa Dios de llamarnos a \u00c9l. Todo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9048,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-9063","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-sin-categoria","9":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/wp-1479985104060.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9063","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9063"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9063\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9063"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9063"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9063"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}