{"id":8750,"date":"2016-11-05T06:32:37","date_gmt":"2016-11-05T06:32:37","guid":{"rendered":"https:\/\/madreolgamaria.com\/?p=8750"},"modified":"2016-11-05T06:32:37","modified_gmt":"2016-11-05T06:32:37","slug":"la-santidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/madreolgamaria.com\/?p=8750","title":{"rendered":"La santidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify;\">(Art\u00edculo publicado en La Nueva Espa\u00f1a el d\u00eda 4 de noviembre de 2016)<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Acabamos de celebrar la Fiesta de Todos los Santos y he estado dudando si escribir o no sobre ello, por aquello de no ser demasiado \u201cmonjil\u201d en mi art\u00edculo, y he llegado a la conclusi\u00f3n de que no se trata de ser \u201cmonjil\u201d o no, sino de la verdad y la verdad es que esta fiesta est\u00e1 siendo v\u00edctima de los atropellos de la sociedad de consumo tanto como la Navidad o incluso m\u00e1s. Est\u00e1n intentando borrarla del mapa hace muchos a\u00f1os: primero los mismos cristianos yendo al cementerio y convirti\u00e9ndola en el d\u00eda de los difuntos (que en realidad es el d\u00eda 2 de noviembre) y despu\u00e9s ya\u2026 ni eso. <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8748 alignleft\" src=\"https:\/\/madreolgamaria.files.wordpress.com\/2016\/11\/wp-1478239770635.jpg\" alt=\"wp-1478239770635.jpg\" width=\"450\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/wp-1478239770635.jpg 450w, https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/wp-1478239770635-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/>Nos han metido por los sentidos y nos han vendido -como si se tratara de una fiesta de disfraces inocente y divertida- el Halloween, que ni es inocente, ni es divertida, ni es cristiana, ni es europea, pero\u2026 eso os lo cuento en otro art\u00edculo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hoy quiero hablar de la santidad, que es importante y no ha caducado como quiz\u00e1s pens\u00e9is algunos. La santidad, que es algo actual y valioso, es atemporal y nada tiene que ver con las modas, porque es llevar todo lo bueno del ser humano a su m\u00e1s alta expresi\u00f3n, a su punto m\u00e1s digno y m\u00e1s alto. Ser santo no es estar en las nubes y convertirse en alguien extra\u00f1o, et\u00e9reo e inaccesible. La santidad no es patrimonio exclusivo de curas y monjas, sino que santo es aquel que se ha tomado en serio el amor y la entrega de la propia vida como Jesucristo, y es coherente hasta las \u00faltimas consecuencias: configurarse con Cristo, esto es la santidad. Para los no creyentes que leais esto os lo traduzco a vuestro lenguaje: el santo es aquel que ha hecho de la bondad y el amor-donaci\u00f3n su bandera y, enarbol\u00e1ndola con salero y sin desfallecer, ha corrido su carrera en esta vida y con ella en alto ha llegado al final.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como veis esto de desfasado tiene poco. Los santos no son unas estatuas que nos ponen en las iglesias y unos personajes con los que algunas veces se denomina una calle, una c\u00e1tedra o un colegio. Son seres humanos que nos sirven de precedente y a los que conviene mirar de vez en cuando porque nos ense\u00f1an muchas cosas de c\u00f3mo se vive con alegr\u00eda y comprometidos con el bien. La fiesta de Todos los Santos es para los creyentes el d\u00eda en que celebramos en bloque a todos los que nos han precedido <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-8749 alignright\" src=\"https:\/\/madreolgamaria.files.wordpress.com\/2016\/11\/wp-1478246540103.jpg\" alt=\"wp-1478246540103.jpg\" width=\"377\" height=\"503\" srcset=\"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/wp-1478246540103.jpg 1200w, https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/wp-1478246540103-225x300.jpg 225w, https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/wp-1478246540103-768x1024.jpg 768w, https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/wp-1478246540103-1152x1536.jpg 1152w\" sizes=\"auto, (max-width: 377px) 100vw, 377px\" \/>en este camino de seguir a Cristo y de vivir el Evangelio a tope. Somos lo que somos gracias a lo que ellos fueron, son nuestro presente m\u00e1s vivo, porque sembraron en nosotros -creyentes o no- la gen\u00e9tica del amor y de la superaci\u00f3n. Nos ense\u00f1aron que dentro del interior del hombre hay que librar una batalla contra nuestro ego\u00edsmo innato y que es posible vencer. Que hay que pelear cada d\u00eda por amar y ser buenos, y que la bondad no es una cuesti\u00f3n de suerte o de gen\u00e9tica: sino el fruto del duro trabajo que uno realiza dentro de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los santos son el exponente m\u00e1s claro de que Dios, con la pobreza humana y un poco de cooperaci\u00f3n, puede hacer virguer\u00edas. Con la fragilidad de nuestro barro se puede construir y modelar una vasija desbordante de santidad, o si prefer\u00eds usar otros t\u00e9rminos menos religiosos y m\u00e1s humanos: desbordante de bondad, ternura, veracidad, fidelidad, fortaleza, serenidad, alegr\u00eda, lealtad, abnegaci\u00f3n, justicia, entrega\u2026 El santo es aquel que no se cansa nunca de estar empezando siempre y que no se rinde ante el mal, que tiene fe y confianza ilimitadas en Dios y tambi\u00e9n en el ser humano y en que esta vida es para amar y morir amando.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por eso los cristianos celebramos su d\u00eda y no debemos dejar que se eclipse o se deforme el verdadero sentido de esta fiesta. Nuestros santos est\u00e1n vivos -aunque muchos ya sean difuntos- es el d\u00eda de todos los que actualmente son santos y viven cerca de nosotros -hombres coherentes y buenos hasta la m\u00e9dula- y tambi\u00e9n el d\u00eda de los que queremos llegar a serlo, de los que hemos apostado por este proyecto de vida y andamos ah\u00ed pele\u00e1ndolo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como veis algo muy vivo, nada de muertos, ni calaveras, ni calabazas, y plenamente actual.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-8750 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/madreolgamaria.com\/?attachment_id=8729'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/wp-1477807419337-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/madreolgamaria.com\/?attachment_id=8712'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/wp-1477390798175-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/madreolgamaria.com\/?attachment_id=8710'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/wp-1477390763973-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/madreolgamaria.com\/?attachment_id=8713'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/wp-1477515107662-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Art\u00edculo publicado en La Nueva Espa\u00f1a el d\u00eda 4 de noviembre de 2016) Acabamos de celebrar la Fiesta de Todos los Santos y he estado dudando si escribir o no sobre ello, por aquello de no ser demasiado \u201cmonjil\u201d en mi art\u00edculo, y he llegado a la conclusi\u00f3n de que no se trata de ser [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8748,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-8750","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-sin-categoria","9":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/wp-1478239770635.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8750","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8750"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8750\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8748"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/madreolgamaria.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}