{"id":5873,"date":"2016-04-02T22:58:35","date_gmt":"2016-04-02T22:58:35","guid":{"rendered":"https:\/\/madreolgamaria.com\/?p=5873"},"modified":"2016-04-02T22:58:35","modified_gmt":"2016-04-02T22:58:35","slug":"adultos-en-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/madreolgamaria.com\/?p=5873","title":{"rendered":"Adultos en la fe"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify;\">Hace poco le\u00ed unas palabras, como todas las de Benedicto XVI, magistrales, impresionantes, en las que \u00e9l defin\u00eda qu\u00e9 es esto de ser adulto en la fe, adulto seg\u00fan el Evangelio. Y dec\u00eda: <em>\u201cAdulto, seg\u00fan el Evangelio, no es quien no est\u00e1 sometido a nadie, quien no depende de nadie, quien no necesita a nadie. Adulto, o sea, maduro y responsable, puede ser solamente aqu\u00ed quien se hace peque\u00f1o, humilde y siervo ante Dios.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-5590 alignleft\" src=\"https:\/\/madreolgamaria.files.wordpress.com\/2016\/03\/10927248_607441542689023_3088159886248988124_o.jpg\" alt=\"10927248_607441542689023_3088159886248988124_o.jpg\" width=\"423\" height=\"319\" srcset=\"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/10927248_607441542689023_3088159886248988124_o.jpg 1400w, https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/10927248_607441542689023_3088159886248988124_o-300x227.jpg 300w, https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/10927248_607441542689023_3088159886248988124_o-1024x773.jpg 1024w, https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/10927248_607441542689023_3088159886248988124_o-768x580.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 423px) 100vw, 423px\" \/>Ese es el adulto, el coherente, el responsable seg\u00fan el Evangelio, seg\u00fan el Coraz\u00f3n de Jesucristo. No el que hace lo que quiere, cuando quiere y porque quiere; sino el que vive con los ojos puestos en Dios y es consciente de su pobreza, de su peque\u00f1ez y se hace humilde y siervo ante Dios y ante los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Nunca es m\u00e1s grande el hombre ni m\u00e1s pleno, ni m\u00e1s maduro, que cuando reconoce que Dios es el que es y \u00e9l mismo es el que no es, el que no puede, el que no tiene, el incapaz, el pobre, el peque\u00f1o. Cuando reconocemos esto con amor, es cuando de verdad somos maduros y adultos en la fe, porque es cuando de verdad hemos visto nuestra realidad y la hemos aceptado con paz. Porque, en el momento en que aceptamos la pobreza y la peque\u00f1ez, la incapacidad de nuestro ser con sosiego, con dulzura, sin crispaci\u00f3n, sin enfado\u2026 en el momento en que lo reconocemos y lo aceptamos, es cuando de verdad, hemos madurado y hemos crecido, porque estamos aceptando nuestra realidad. \u00a1Eso es ser adulto en la fe! \u00a1Eso es ser responsable!<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Nadie fue m\u00e1s adulto, ni m\u00e1s responsable, ni m\u00e1s coherente, ni m\u00e1s maduro que Jes\u00fas. Y Jes\u00fas es el que se reconoce Hijo del Padre y, como Hijo, es el Obediente, el entregado a la Voluntad del Padre, el abandonado a la Voluntad el Padre. En el momento en que nosotros adoptamos una postura as\u00ed, llegamos \u2013\u00a1es as\u00ed de simple!- a la santidad. No es otra cosa la santidad que esa aceptaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas lo expresa magistralmente cuando le preguntan qu\u00e9 es la santidad. Y ella lo define as\u00ed, concordando perfectamente con lo que dice Benedicto XVI\u2026 Y ella nos dice: <em>\u201cla santidad no est\u00e1 en tal o cual pr\u00e1ctica; no consiste en hacer esto o lo otro o lo siguiente. La santidad no est\u00e1 en tal o cual pr\u00e1ctica. Es una disposici\u00f3n del coraz\u00f3n, que nos hace humildes y sencillos en los brazos de Dios; conscientes de nuestra debilidad, pero confiados hasta la audacia en Su Bondad de Padre\u201d.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-5807 alignright\" src=\"https:\/\/madreolgamaria.files.wordpress.com\/2016\/03\/wp-1458658849454.jpg\" alt=\"wp-1458658849454.jpg\" width=\"360\" height=\"543\" srcset=\"https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/wp-1458658849454.jpg 736w, https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/wp-1458658849454-199x300.jpg 199w, https:\/\/madreolgamaria.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/wp-1458658849454-678x1024.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00a1Esa es la santidad! Esa es la madurez plena de la vida cristiana: \u00a1saber que somos peque\u00f1itos, pero que de esa peque\u00f1ez somos amados! Y vivirlo con gozo, con alegr\u00eda, con confianza audaz, con esperanza. Esa vivencia gozosa de nuestra peque\u00f1ez en Dios, en nuestro Padre, eso es la santidad. \u00a1Eso es la madurez de la fe! Eso es la madurez de la esperanza, porque viviendo abandonados en nuestro Padre que nos ama, estamos viviendo en plenitud la virtud de la esperanza, la virtud teologal de la esperanza que es tan hermosa y de la que tan poco se habla. Viviendo en ese abandono audaz, gozoso, confiado en nuestro Padre Dios, estamos viviendo en plenitud y de manera madura, adulta y responsable, la virtud de la caridad; porque descansamos confiados en esa certeza de que somos amados, amados por Dios, amados por el Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00a1Esa es la santidad a la que estamos llamados! No hay que intentar grandes cosas, ni rompernos la cabeza, ni pensar en una pr\u00e1ctica, en otra, en una cosa y la siguiente\u2026 \u00a1No! \u00a1Es un modo de vivir, de sentir! \u00a1Sabi\u00e9ndonos peque\u00f1os y en los brazos de Padre! \u00a1Es una disposici\u00f3n del coraz\u00f3n!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace poco le\u00ed unas palabras, como todas las de Benedicto XVI, magistrales, impresionantes, en las que \u00e9l defin\u00eda qu\u00e9 es esto de ser adulto en la fe, adulto seg\u00fan el Evangelio. Y dec\u00eda: \u201cAdulto, seg\u00fan el Evangelio, no es quien no est\u00e1 sometido a nadie, quien no depende de nadie, quien no necesita a nadie. 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