Un beso pendiente

Hace un par de días, por circunstancias providenciales con las que Dios nunca deja de sorprenderme, he tenido la oportunidad de regresar a la casa de mis padres, al hogar de mi infancia, donde con tanto amor he sido cuidada y he crecido. Dios me concedió unos padres maravillosos que me han llenado de amor y bondad.

Hacía quince años que no volvía… la anterior vez que estuve allí mi padre y mi hermano vivían aún en casa, ahora VIVEN de verdad en el Hogar del Padre y sé que son felices.

En noviembre pasado -hoy hace exactamente cinco meses- mi hermano se fue de una manera misteriosa y dolorosa que aún duele muchísimo. Murió porque era demasiado sensible y esta vida le dolía hasta no poder más… necesita respirar otros aires, aires de vida eterna y feliz… aquí se asfixiaba y su enfermedad le producía un dolor existencial tan profundo que no pudo más y él mismo finalizó su vida en este mundo. Os aseguro que desde la fe se puede vivir con paz una situación tan tremenda, pero os aseguro también que duelen el alma y la vida de una manera… indescriptible, y que hay momentos en que parece que el corazón se va a pulverizar de pena.IMG-20170428-WA0019

Durante todos estos meses yo he tenido un deseo grande en el corazón que nunca manifesté a nadie, pero que estaba ahí: deseaba ir a casa, a la casa de mi madre, a la habitación de Iván, donde vivió sus últimas semanas, y a la terraza desde la que se precipitó en el vacío… no sé por qué, pero sentía esa necesidad, pero si no se daba la oportunidad… sabía que no podía hacer un viaje sólo por eso. Dios me ha proporcionado esa oportunidad cuando me ha llevado a dar testimonio a Vitoria.

Cuando llegué y aparqué el coche, fue lo primero que hice: no dí ninguna explicación a las hermanas que me acompañaban y, en vez de entrar en el portal para subir a casa, me dirigí al lugar donde sé que Iván cayó y del que recogieron su cuerpo sin vida. Fue un instante en el que tuve que hacerme mucha fuerza, porque entendí tantas cosas… que la emoción me tumbaba.

Llovía mucho y el viento soplaba con fuerza, y yo contemplaba cIMG-20170425-WA0041on dolor aquella acera en la que parecía que había terminado todo… No lo hice porque llovía muchísimo y estaba todo encharcado, y porque las hermanas me miraban silenciosas y sobrecogidas de respeto y las hubiera descolocado del todo, pero ahora me arrepiento de no haberme arrodillado y haber besado aquellas baldosas en las que yació el cuerpo de Iván cuando se fue. Comprendí que aquel lugar está santificado por la Mano del Señor. Con cuánto amor, cuánto dolor y cuánta solicitud El estuvo allí recogiéndole y acariciándolo y por fín llevándoselo ese mediodía del 28 de noviembre. Comprendí IMG-20170425-WA0077el misterio del amor de Dios y su dolor por cada uno de nosotros cuando nos ve sufrir, comprendí que más que a nadie le dolió a El y comprendí la infinita ternura y solicitud con que acompañó a Iván en ese último viaje.

En el Cielo podré comprender en plenitud -ahora sólo lo puedo vislumbrar- el torrente de amor, misericordia y compasión que el Padre derramó en Iván en esos instantes previos en la terraza y esos segundos, desde la terraza al pavimento, mientras él caía… No puedo explicaros el por qué, porque esto que voy a decir escapa a toda lógica, pero estoy segura de que en esos segundos Iván escuchó esas palabras que Jesús pronunció dirigiéndoselas a él: “Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso”.

Por eso estoy arrepentida de no haber besado aquellas baldosas santificadas por las manos de Dios acariciando y cuidando a mi hermano. Tengo ese beso pendiente para la siguiente ocasión en que la Providencia me lleve a Lejona.

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17 comentarios en “Un beso pendiente

  1. Escuchándola anoche, me imaginé estas fotos, en la casa de su madre compartiendo con ella dulces momentos.Pero el relato que hace de Ivan, me demuestra lo fuerte,valiente y por supuesto, lo llena que está de Dios.Gracias Madre Olga por estos momentos, que me llenan de luz y de paz.Un abrazo y que Dios la bendiga.

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    1. Madre Olga en mi familia hemos pasado por algo asi hace 16 años…..mi hermano mayor….somos personas de fe tambien….pero aun no encontramos respuesta….y su ausencia duele y duele pese al paso de los años…se llama Rafael….sabemos que Dios lo tiene a su lado…..todo queda en el misterio…..le envio un abrazo.

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  2. Buenos días magre Olga siento lo de su querido hno ,pero como Ud dice Dios se manifiesta como lo desea se ve que el amor de Él hacia Ud estan grande que le permiti´o ver ahora todo lo que el quiere de Ud
    Eres una mujer fuerte unidos en la oración quede cn Dios y la Virgen

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  3. Gracias Hermana Olga por su testimonio, cuanto amor hay en su corazon para los demas al compartirnos sus sentimientos tan bellos y profundos, he tenido la gracia de compartir en parte lo mismo que usted en un amigo muy querido que era mi ahijado, se acababa de graduar de Maestro y le gano su depresion…fue tanta su tristeza que termino con su vida de una forma tragica, pero como me dijo mi Guia Espiritual, el ya no estaba aqui en la tierra, el ya habia trascendido y Jesu lo acogio en sus Brazos…
    Que Dios le de consuelo Hermanita y ese beso pendiente mi Padre Dios le indicara el lugar y la hora donde usted lo deba de dar…no se preocupe alguien lo necesitara mas que unas baldosas frias, sin vida…alguien espera por ese beso de esperanza, de luz y de amor de Jesus…la admiro mucho y la respeto mas…
    Que mi Madre Celestial la cubra con su Manto de Estrellitas desde aca de su casa en Mexico, su hermana en Cristo desde Tijuana, Baja California Mexico.

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  4. Estoy conmovida… gracias madre por contar algo tan profundo de su vida. Dios es profundamente misericordioso y seguramente su hermano está con Él en el cielo. Un abrazo desde la distancia.

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  5. Madre Olga le agradezco desde lo más hondo el compartir de una experiencia tan profundamente dolorosa pero tan maravillosamente llena de fe…le agradezco a Dios el que le haya permitido estar en ese lugar, ¡quiera Él que vuelva para ese beso pendiente!, oro por ello…
    Gracias por este compartir del amor misericordioso e incomprensible de Dios, de su ternura tan grande para cada uno de nosotros cuando algo duele en el interior o cuando algo nos hace sufrir…¡Tenemos un Padre amoroso que nos cuida, protege y acompaña siempre!
    ¡Dios la bendiga Madre!

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  6. Madre Olga María. Su fe inquebrantable en el Amoroso Padre vibra potentemente a través de sus valientes, conmovedoras y esperanzadoras palabras. Gracias por compartirnos su historia. Un abrazo en Cristo Jesús.

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  7. Cuánto consuelo nos proporciona Jesús desde Su Palabra, Madre Olga! Nunca como ésta Semana Santa, me fijé tanto en esas palabras que recibió el Buen Ladrón y tanto consuelan su reciente dolor. Recuerdo a menudo a Iván en mi oración en Misa. Un abrazo

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  8. Madre Olga querida!!!!! Que impresionante !!!!! Es conmovedor y me hizo derramar lágrimas !!! Definitivamente usted es una mujer hermosa, llena de Dios, qué profundidad de sentimientos y que claridad de pensamiento. Es usted una gran comunicadora y principalmente transmite a un Dios, el nuestro, Amoroso y Misericordioso que tiene al Buen Iván en la Morada Celestial donde la esperara a usted para que le de su beso. Le profeso una profunda admiración y con el cariño que nos une la Comunión de los Santos, le mando un fuerte abrazo y un respetuoso beso.

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  9. madre olga desde que he conocido sus testimonios estoy impactada.
    de verdad no comprendo por que pone usted sus mas intimos sentimientos a disposicion de tantisima gente a la que ni siquiera conoce

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  10. Querida Madre ,gracias por tú testimonio y gran capacidad de interiorizar la situación tan difícil por la que has pasado,se de tú fuerza y servicio a la comunidad,sigue siendo siempre tan grande.

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  11. Buenas, los siento muchísimo madre..
    Le mando mis condolencia desde Argentina..:)
    Me inspira al saber que da muchos testimonios de vida.. que no lo catequisa a los demás sino que lo aplica a usted misma.. como dice san Paulo no es cristo quien viene en mi, sino soy yo quien vive en El..
    Bendiciones y que nuestra madre Maria, la llene de mucho más paz y amor.. saludos desde la hermandad en cristo.

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