¡Ha aparecido la bondad de Dios y su amor al hombre!

IMG_20151224_220022.jpg

“¡Ha aparecido la bondad de Dios y su amor al hombre!”

Esa es quizá una de las expresiones más bellas para definir el tiempo de Navidad, el tiempo litúrgico de Navidad y el Misterio que celebramos.

La bondad de Dios y su amor al hombre se han hecho visibles, se han hecho tangibles. Se han hecho evidentes en la Eucaristía y en la imagen del Niño Jesús: porque Dios, en cuanto Dios que es, es bondad, es amor; y esa bondad y ese amor no permanecen inactivos, sino que están en un continuo presente amándonos. Y esa bondad y ese amor -que son Dios mismo- son los que le han llevado a hacerse  hombre.

A mí me conmueve mucho contemplar esa imagen del Niño Jesús que solemos poner en Navidad debajo del altar, ¡es hermosa, es muy bella! Pero, cuando la contemplo, soy consciente de que dista mucho de la realidad de lo que sucedió en Belén. Para empezar… el Niño que nació en Belén era bastante más pequeño que ese Niño Jesús, bastante más frágil y bastante más indefenso. Y, por supuesto, no estaba colocado en un lecho blanco, suave, limpio.

No podemos olvidar nunca -nos dice el Evangelio- que su Madre lo envolvió en pañales, nada más nacer, y lo depositó en un pesebre. En ese gesto de la Virgen, hemos de contemplar a Jesús ya, desde el mismo momento de su nacimiento, como Pan que se entrega, como alimento que se da. De hecho, Belén significa eso: “Tierra del pan”. Belén es la Tierra del Pan, la tierra donde nació el Pan de Vida, el Pan de Vida que contemplamos y adoramos en la Eucaristía nació en Belén. Pero nació en una cueva donde se cobijaban los animales, una especie de establo, de cuadra…

Os invito, como dice San Ignacio, a recrear esa escena, a mirar y contemplar ese recién nacido A%20Savior%20is%20Born¡tan pequeño, tan sumamente frágil e indefenso! Miradlo, envuelto en un pañal, en unas pobres telas y colocado en un pesebre.

El pesebre de aquel establo tampoco sería como nuestros pesebres de los nacimientos que tienen hasta su toque bucólico e idílico… ¡No! Era un lugar donde se depositaba el alimento de los animales que comían ahí mismo… y lo que comían muchas veces se desprendía de su boca una vez masticado, rumiado, y volvía a caer en el pesebre. Luego… no estamos hablando de un lugar muy limpio, ni muy cuidado. Era algo muy distante a lo que cualquiera de nosotros prepararía para un recién nacido; era un lugar bastante inhóspito, apropiado para bestias, para animales…

Y su madre envuelve aquel cuerpecito recién nacido, suave, delicado… en unos pañales, que tampoco serían precisamente delicados ni suaves, sino toscos y burdos de gente humilde, de gente sencilla. Lo envuelve y… cualquier madre en un momento así lo hubiera retenido para sí: lo hubiera estrechado, le hubiera abrazado, le hubiera contemplado, mimado… A-Son-is-GivenCualquier madre hubiera hecho eso y hubiera hecho lo normal, pero María no lo hace: Ella sabe que es su Hijo, porque le ha llevado en su seno y le ha dado su carne y su  sangre y lo ha dado a luz, pero sabe muy bien que, aunque es su Hijo, no es para ella sola; sabe que es el Hijo de Dios, no solo es el Hijo de Ella, sino que -principalmente- es el Hijo de Dios y sabe  que no lo ha traído al mundo para quedárselo ella, sino para entregarlo. Y por eso lo deposita en el pesebre como el sacerdote deposita la Hostia Consagrada sobre el altar.

El cuerpo de Jesús recién nacido es depositado en aquel lugar donde comen los animales, prefigurando que va a ser pan, que va a ser alimento y no alimento de gente selecta, sino alimento de pobres… porque Jesús en la Eucaristía principalmente busca  a los que somos más pobres, más débiles, a los que más necesitamos de su fortaleza para poder caminar, para poder seguir adelante, para poder vivir… Porque Él sabe que sin el alimento de su Cuerpo y  su Sangre morimos, morimos de inanición, no tenemos vida. Y María realiza ese gesto profético: por primera vez el Cuerpo de Cristo es entregado, es ofrecido en un altar de pobres y para pobres.

The-Newborn-KingLo deposita ahí y a partir de ahí… el Evangelio no nos dice nada más de lo que ella hizo. Pero no es difícil adivinarlo: lo deposita ahí pero no se desentiende de Él, es Su Hijo… se queda junto a Él, lo contempla, lo acaricia, lo besa… lo adora porque sabe que es Dios. Se admira, se deja sorprender y anonadar por el Misterio porque ella sabe Quién es ese Niño y lo que el Ángel ha prometido: “…será grande, será llamado Hijo del Altísimo, heredará el trono de David, su padre…”. Ella tiene presente en su Corazón todo eso: conoce cómo ha sido concebido ese Niño, sabe que no es un Niño cualquiera, sabe Quién es su Hijo… Y adora el Misterio porque contempla la realidad de un Niño frágil, pequeñito, indefenso… un recién nacido igual que todos los recién nacidos: un recién nacido que tiene frío, que tiene hambre, que llora… un recién nacido que depende de Ella para todo como cualquier otro recién nacido.

En ningún momento duda, en ningún momento se queja, en ningún momento murmura interiormente contra aquellos que no les han acogido, que viendo su estado y la inminencia del nacimiento de su Hijo, no se han compadecido de la situación, no han tenido un mínimo de sensibilidad.

Ella no murmura, no se queja, no se cuestiona, no protesta… tiene una única ocupación, una única obsesión: su Hijo. Y con Él, teniéndole a Él, contemplándole a Él, todo lo demás desaparece, no le interesa. Ella vive solo para Jesús.

Esa es, esa debe ser nuestra Navidad: que todo lo que vivimos exteriormente no nos distraiga de Jesús, no nos haga perder la perspectiva de Quien es Jesús y de lo que estamos celebrando. Y en esa pequeñez, en esa insignificancia de un recién nacido, sepamos ver la inmensidad de la bondad de Dios y la infinitud de su amor al hombre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s